Actualización de normas armonizadas para máquinas: qué revisar en los proyectos de seguridad industrial

La Decisión de Ejecución (UE) 2026/2015, publicada el 7 de septiembre de 2026, actualiza el listado de normas armonizadas que dan soporte a la Directiva 2006/42/CE de máquinas.

La nueva Decisión no modifica los requisitos esenciales de seguridad y salud de la Directiva. Lo que cambia es el conjunto de normas que pueden utilizarse como referencia armonizada. La Comisión incorpora nuevas normas, nuevas ediciones de normas ya existentes y modificaciones o correcciones de referencias anteriormente armonizadas.

La incorporación de estas nuevas referencias no implica, por sí sola, la retirada automática de las ediciones anteriores que continúen incluidas en el listado de normas armonizadas. Por ello, deberá comprobarse en cada caso qué referencias mantienen su condición de norma armonizada y valorar técnicamente qué edición resulta más adecuada para el proyecto.

 Normativa transversal

Entre las actualizaciones de carácter más transversal destacan EN ISO 13855:2024, sobre posicionamiento de protectores respecto a la aproximación del cuerpo humano; EN ISO 14119:2025 + A11:2026, sobre dispositivos de enclavamiento asociados a resguardos; y EN IEC 62061:2021 + A1:2024, relativa a la seguridad funcional de los sistemas de mando relacionados con la seguridad. También se incorpora EN ISO 3744:2026 para la determinación de niveles de potencia acústica.

Estas referencias pueden tener una incidencia relevante en muchos proyectos de diseño, integración y adecuación de maquinaria. Si una solución incluye cortinas fotoeléctricas, escáneres, resguardos, enclavamientos, bloqueos o funciones de seguridad, conviene comprobar si los cálculos, distancias, criterios de selección o validaciones realizados con la edición anterior siguen siendo adecuados antes de cerrar el trabajo.

Pero la actualización va mucho más allá de estas normas generales.

 Por sectores

En robótica industrial se incorporan las nuevas ediciones EN ISO 10218-1:2025 y EN ISO 10218-2:2025, aplicables respectivamente a robots industriales y a sistemas robóticos, aplicaciones e integración de células, frente a las versiones de 2011 utilizadas hasta ahora como referencia armonizada. Su actualización tiene especial importancia para integradores de líneas automatizadas y células robotizadas.

En automatización de finales de línea y logística aparece EN 415-4:2025 para paletizadores, despaletizadores y equipos asociados, junto con EN 1175:2025 para los requisitos eléctricos y electrónicos de seguridad de carretillas de manutención. Son referencias especialmente relevantes en instalaciones industriales donde conviven personas, maquinaria automática y equipos móviles.

En máquinas-herramienta, una de las novedades más significativas es EN ISO 6909:2026 para prensas plegadoras, resultante de la revisión de la anterior EN 12622:2009+A1:2013. También se incorpora EN ISO 16089:2025 para máquinas rectificadoras fijas. Para proyectos abiertos sobre este tipo de equipos, la norma específica aplicable debería revisarse antes de finalizar la evaluación de riesgos, la validación o el expediente técnico.

La Decisión actualiza además numerosas normas sectoriales. La serie EN ISO 19085 para máquinas de trabajar la madera recibe nuevas ediciones 2024 y 2025; se incorporan las cuatro partes de EN ISO 18497:2024 para maquinaria agrícola parcialmente automatizada, semiautónoma y autónoma; y aparece EN ISO/ASTM 52938-1:2025 para requisitos de seguridad en máquinas de fabricación aditiva metálica.

También se introducen correcciones en determinadas normas ya armonizadas, como EN 13155:2020+A1:2025/AC:2026 para equipos amovibles de elevación de cargas y EN 14439:2025/AC:2026 para grúas torre. En estos casos no se trata de una nueva edición completa, pero cualquier proyecto abierto que utilice estas referencias debería comprobar la corrección antes de dar por definitiva la documentación.

La consecuencia práctica, por tanto, no es revisar indiscriminadamente todos los proyectos de maquinaria. El trabajo debería empezar por algo mucho más sencillo: revisar las normas citadas en cada expediente abierto y comprobar si alguna de ellas figura entre las actualizadas por la Decisión 2026/2015.

Si ninguna aparece, el impacto será limitado. Si alguna sí aparece, habrá que analizar qué cambia técnicamente entre ambas versiones y determinar si ese cambio afecta a la solución adoptada.

En unos casos bastará con actualizar documentación o cálculos. En otros puede ser necesario revisar una distancia de seguridad, la selección de un enclavamiento, una arquitectura de mando, una validación funcional o incluso la configuración física de una protección. En normas específicas de máquina, la revisión puede alcanzar directamente a requisitos de diseño propios del equipo.

Se presupone que un producto es seguro si cumple con normas europeas sobre seguridad de los productos publicadas en el Diario Oficial de la UE. Además, pueden considerarse normas nacionales, certificaciones voluntarias y expectativas razonables de los consumidores.

 Adecuaciones

En adecuaciones de equipos de trabajo existentes, las normas armonizadas pueden constituir referencias técnicas relevantes para definir medidas de reducción de riesgos, aunque su utilización en este ámbito no tenga necesariamente el mismo efecto jurídico de presunción de conformidad que en una máquina sometida a la Directiva 2006/42/CE.

Si una intervención contempla resguardos, enclavamientos, dispositivos de protección, funciones de parada o modificaciones del sistema de mando y existe una nueva edición relacionada con la solución proyectada, resulta recomendable conocerla y valorar si introduce criterios relevantes para la actuación.

Esto no significa que la publicación de una nueva norma obligue automáticamente a modificar una máquina existente ni que una solución desarrollada con una edición anterior deje por ese único motivo de ser adecuada. La valoración debe realizarse sobre las condiciones reales del equipo, sus riesgos y el alcance de la intervención.

 Conclusión práctica

Para fabricantes, integradores, consultores de seguridad industrial y técnicos de PRL, la recomendación es sencilla: tener en cuenta la Decisión 2026/2015 al revisar las referencias normativas de los proyectos y valorar técnicamente las nuevas ediciones que puedan resultar aplicables.

La publicación de una nueva edición armonizada no implica, por sí sola, que una edición anterior deje automáticamente de ser válida como referencia, siempre que esta continúe incluida en el listado de normas armonizadas aplicable. Por tanto, no se trata de sustituir automáticamente todas las normas utilizadas hasta ahora ni de rehacer expedientes por el mero hecho de haberse publicado una actualización.

Se trata de evitar el supuesto contrario: ignorar una nueva edición relevante sin haber comprobado previamente si introduce cambios que puedan afectar al diseño, a la evaluación de riesgos, a las medidas de protección o a la validación de una solución.

En un periodo de evolución legislativa y normativa como el actual, no es aconsejable anticipar de forma general cuál será la incidencia futura de cada una de estas normas en todos los posibles escenarios. La decisión técnica debe realizarse proyecto a proyecto, identificando la legislación aplicable, comprobando qué referencias mantienen su condición de norma armonizada, analizando las diferencias entre ediciones y valorando el estado de la máquina y el alcance concreto de la intervención.

La trazabilidad de ese análisis y de las decisiones adoptadas forma parte, en definitiva, de una correcta gestión de la seguridad industrial.

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